sábado, 25 de julio de 2026

René Favaloro, el héroe humanitario

 




Así lo definió The New York Times en 1992, y es para mí, el mejor concepto.
“Yo, por desgracia o por suerte, no sé, vivo tremendamente enamorado de mi profesión.  No puedo vivir sin ver lo que pasa a mi alrededor”

“Sueño con un mundo nuevo, donde se le de valor al espíritu”

Nació en 1923, en la ciudad de La Plata, en el modesto barrio llamado El Mondongo. Hijo de un carpintero y una modista. Trabajó durante su infancia y adolescencia en el taller de su padre.
“Lo que más me enseñaron es que sin trabajo y sin esfuerzo no se conseguía nada. Porque yo lo veía a mi padre trabajar 12, 14 horas diarias, sin sábados ni domingos”.

Algunas frustraciones estaban asociadas a la estrechez económica de la que siempre fue parte, no había bicicletas ni juguetes caros. Su hermano Juan José le fabricaba barriletes y con eso pasaba largas horas en el descampado de enfrente.

Sus primeras influencias en la medicina vinieron por su tío Arturo, médico de familia con el cuál pasaba sus vacaciones enteras, acompañándolo en el consultorio de Bahía Blanca o en las visitas domiciliarias. A los 5 años ya manifestaba que quería ser médico.

Otra de sus pasiones vino por la tierra, por la agricultura, gracias a su abuela Cesarea. “Ella me enseñó a ver la belleza hasta en una pobre rama seca, era pura poesía”.

Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires, donde le enseñaron valores y principios que sostuvo hasta el fin de sus días. “Aprendimos que la libertad era importante, que había que defender los derechos del hombre, y ser solidario. Yo soy un convencido, de que cuanto más pobre es la gente, más solidaria es.”



Luego estudió en la Universidad Nacional de La Plata. “A nosotros se nos enseñó que además de nuestra tarea específica, debíamos analizar la sociedad de nuestro tiempo, comprenderla, y por nuestra propia condición de universitarios, tratar de mejorarla, si ello fuera posible”.

En el tercer año de facultad, sintió ese llamado especial que vino desde el quirófano. Se escapaba de las clases para observar las operaciones del profesor Mainetti, o del profesor Christmann, admirando la precisión, la minuciosidad, la delicadeza y el arte del acto quirúrgico.
“Además nos enseñaban a respetar al enfermo, no importaba si el hospital era público o privado, merecía todo nuestro respeto y cuidado”.

Logró formar parte del internado, el sueño de todo aspirante. Vivió en el segundo piso del Hospital Policlínico, y así, al trabajo regular de las mañanas, se le sumaron las guardias interminables de horas y horas de acompañar a practicantes mayores y médicos internos.
Por testimonio de colegas, aspiraba a aprender y practicar, tenía una competencia sana y una absoluta dedicación al conocimiento.

En 1945, un grupo de estudiantes tomó el edificio de la facultad, en el marco de los reclamos contra las intervenciones del gobierno de facto. Favaloro participaba del movimiento estudiantil reformista, y así forjó su pensamiento crítico, su oposición al acomodo político y su profundo compromiso social y humanista. Finalmente, terminaría recibiéndose en 1949.


 

Llega una carta

“En aquella época se produjo una vacante en el hospital, para ser médico de guardia, y el director me dijo que yo tenía que ocuparlo. Me dijo que había que firmar un papel para decir que estaba de acuerdo con la doctrina nacional, el partido peronista. Yo le dije que me diera 24 horas, pero volví al otro día y le dije: mire doctor, usted sabe bien que yo no estoy afiliado a ningún partido político, ni a favor ni en contra, pero siempre he creído en ciertos principios fundamentales, y si yo merezco el puesto porque me he esforzado, porque he atendido a la gente bien, porque trabajo mañana tarde y noche, y tengo las mejores notas en la facultad, me parece que no hace falta estar de acuerdo con ninguna doctrina. Y no acepté.”

En ese momento llegó otra carta, esta vez de su tio Arturo, residente de Jacinto Arauz, un pueblo del departamento de Hucal, en La Pampa, a 130km de Bahía Blanca. Allí vivían no más de 2000 personas. 10 cuadras desparramadas. La luz eléctrica era limitada, las calles no vestían asfalto, hablar de teléfonos era cosa mayor.
Su tío le contó que el doctor Dardo Rachou Vega, el único médico del pueblo, tenía cáncer de pulmón y debía internarse en Buenos Aires. Le propuso un reemplazo temporario de menos de tres meses. La experiencia y la extensión del compromiso lo convencieron. Llegó a Jacinto Arauz en mayo de 1950. Pero no se fue a los tres meses, sino doce años después.
La vida de los pobladores era muy dura. Los caminos eran intransitables en días de lluvia; el calor, el viento y la arenisca eran insoportables en verano y el frío de las noches de invierno no perdonaban ni al cuerpo más resistente.
Comenzó a interesarse por cada uno de sus pacientes, en los que procuraba ver su alma. De esa forma, pudo llegar a conocer la causa profunda de sus padecimientos.

María Antonia Delgado, su esposa durante cinco décadas, lo acompañó en su travesía pampeana. Se instalaron en una vieja casona y en ella empezaron a organizar “eso que llamamos clínica, y que en verdad era sólo un centro asistencial adecuado a las necesidades de la zona” escribió el médico en sus memorias.


Tenía el proyecto sencillo de vivir ahí con Antonia y construir su familia. Y a la vez, siempre vio más allá; se dio cuenta enseguida de que la dinámica de funcionamiento de los médicos rurales que visitaban pacientes casa por casa era equivocada, y rápidamente empieza a pensar en armar una clínica. Pero nadie daba dos mangos por una clínica en ese pueblito, entonces se larga a convencer a evangelistas, a la Iglesia, las comadronas y los chacareros de la zona de que iban a ser mejor tratados en un lugar mejor equipado.
Su hermano Juan se sumó al desafío. Fundaron juntos un centro asistencial y elevaron el nivel social y educacional de la región. Trabajaban incansablemente para comprar un equipo de rayos X. Convocaron a maestros, empleados, madres, padres y representantes para promover un cambio de paradigma en conciencia sanitaria: enseñaron pautas de salud y prevención.
La salita de primeros auxilios se transformó en la cliniquita, como decía él. Con muebles fabricados por su padre, camillas e instrumentos de obstetricia hechos por su tío que ejercía la herrería, y así logró crear una clínica con 23 camas, una sala de cirugía y un banco de sangre viviente con donantes a disposición. El resultado: una reducción notable de la mortalidad infantil, la desnutrición y las infecciones en los partos.


“Sin compromiso social, mejor no vivir”

“Esos chicos que vivían en los ranchos y sufrían principalmente del calor del verano, las neumonías, las diarreas, etc; estaban muy mal alimentados, así que me tomé el trabajo de ir casita por casita y enseñarles que lo mejor era, primero, amamantarlos, pero si no había leche, había que prepararla así: dos medidas de leche por una de agua, bien hervida con el cocimiento de ese dial; si el chico levantaba temperatura la gente lo arropaba, y yo les decía que hay que dejarlo desnudito para que sude bien…”

“Un día el intendente se acercó y dijo “Qué pasó? ¡No se mueren más chicos!” y le dije que todo lo que había que hacer, era mezclarse con la comunidad”.


René recorría todas las semanas 600km para debatir casos en el Ateneo de Cirugía Torácica de La Plata.

Empezaban a aparecer las primeras intervenciones cardiovasculares, y sus lecturas inquietaban su espíritu: cada vez que realizaba una operación compleja, si bien lo llenaba de satisfacción, pensaba “este no es tu lugar, estás capacitado para más”. Estaba profundamente agradecido por haber vivido en Jacinto Arauz.
Dice René que fueron los mejores 12 años de su vida. Y con mucho dolor, pero esperanzado, dejó aquellos pagos por los de Cleveland.




A fines de 1961, el profesor Mainetti (el único al que René llamaba “maestro”), viajó a los Estados Unidos a intercambiar conocimientos. Habló con Favaloro y le pidió que se interiorizara en todo lo concerniente a la cirugía torácica y cardiovascular, el lugar indicado era la Cleveland Clinic. Una institución que estaba 10 años por delante de cualquier otro centro cardiológico en el mundo.

Entró por primera vez a la Cleveland Clinic por la puerta principal en la calle 9. Y allí lo recibieron con afecto, ya que venía de parte de Mainetti. El jefe de cirugía cardiotorácica accedió a recibirlo, pero antes preguntó si había aprobado el examen exigido a los médicos extranjeros, ante la negativa, le propuso que acudiera sólo como observador y le aclaró que no gozaría de sueldo.

“Al principio me tocó hacer trabajos inverosímiles como poner pacientes en la camilla, poner sondas, me dejaban cerrar pies y tejido celular… pequeñeces que yo hacía sin queja. Trabajaba intensamente, iba a las 7 de la mañana, me retiraba a la tarde y ponía todo mi esfuerzo posible”.

El gran cirujano se había convertido en un enfermero más, era el último orejón del tarro.

“A veces todo lo que yo hacía, me hizo atreverme a sugerir algunos diagnósticos que sorprendían”.

A las pocas semanas ya estaba asistiendo a los cirujanos por su inteligencia y dedicación. Poco a poco se fue integrando en la clínica y dejó de ser un extraño.
Lo que no descuidaba era su preparación para el examen. Los reemplazos valvulares se convirtieron en operaciones frecuentes y fueron aprendiendo todos sus secretos.

Rindió el examen y aprobó. Ascendió, y lo que implicaba más responsabilidades también abría caminos.

 

By pass, quiere decir “puente”

“Yo creo que ni me di cuenta cuando hicimos el primero, por allá a mediados del 67’. Empezamos a utilizar la vena safena, primero como interposición y muy rápidamente al by pass aortocoronario”.

El jefe estaba desesperado por hacer el seguimiento de esos pacientes en esos 6 o 7 días, para ver el resultado del método. Y lo que vio lo dejó boquiabierto: una arteria coronaria totalmente reconstruida. Se le caían las lágrimas.

“Entre operación y operación sólo pasaban 25 minutos, más de 10 intervenciones por día. No alcanzaba la sala de cirugía así que los mandábamos al Boston Square Hotel a esperar mientras íbamos arreglando a otros pacientes”.

“Y así empezamos a utilizar los dobles puentes aortocoronarios. Este fue realmente el año del desarrollo. Operamos a 171 pacientes. Prácticamente hicimos todo. Pero nunca diré pública ni privadamente que yo fui el primero en tal cosa”.

En esos días, el jefe de cirugía Efflar, llamó a una reunión y dijo: “Tenemos serios problemas: No sabemos si esta debe seguir siendo la Cleveland Clinic o cambiar el nombre por Favaloro Clinic”. Entre abrazos y felicitaciones, se posicionaba al argentino ente las figuras más destacadas a nivel mundial de la cirugía cardiotorácica.





Las cartas del adiós

“En el Congreso de Londres de 1970 tomé la decisión final, entonces mandé mi carta de renuncia, y en ella dije: Voy a dedicar el último tercio de mi vida a levantar un Departamento de Cirugía Torácica y Cardiovascular en Buenos Aires. Las circunstancias indican que soy el único con la posibilidad de hacerlo. Si no lo hiciera, viviría el resto de mi vida pensando que soy un “son of the bitch” dicho en argentino, un verdadero hijo de puta”.

Deposité la carta en el escritorio de Efflar. Por varios días no me habló. Y luego me respondió:

“Querido René, su carta no me ha sorprendido. Yo creo que ha tomado la decisión correcta, y desde aquí lo apoyaré en todo lo que sea posible. La pérdida será terrible para la Cleveland Clinic y lamentada para la mayoría de nosotros. Ya que no tengo ilusiones de tener otro Favaloro, al menos podré en los últimos diez años de mi carrera estimular a jóvenes a que traten de alcanzarlo. Dr Donald Efflar.”

……

De regreso de Cleveland, Favaloro realizaba sus prácticas en el Sanatorio Güemes. Su hermano Juan José trabajaba con él, como cuando estaban en Jacinto Arauz.

“Cuando llegué, junto con mi hermano realizamos una intensa tarea asistencial, operamos a más de 1600 pacientes sin recursos. A mediados de los ’70, empezamos a elaborar la idea de la Fundación. Lo primero que hicimos fue el Departamento de Investigación Básica, en el ’78.”

Favaloro financió y cubrió todo gasto del Departamento con dinero propio, durante un largo período.

Con la llegada de la democracia, se integra en la Comisión Nacional de Desaparición de Personas.

“Quiero decirles que los miembros del equipo estamos totalmente ad honorem, y yo lo he hecho fundamentalmente pensando en todos aquellos miembros de la sociedad, las madres, las abuelas, etc, que tienen familiares desaparecidos por ahí y que no se le ha dado solución”.

“Sin libertad, sin respeto por el hombre y sin tener concepto claro de lo que significa la vida y los derechos del hombre, la sociedad no puede progresar”.

Todos sus esfuerzos se encaminaron a la concreción de la Fundación.

Refiriéndose a la crisis económica del momento (hiperinflación):

“Díganle a la gente que, sin esfuerzo, sin trabajo, sin romperse el alma todos los días, este país no sale. Pero todos, no sólo los obreros de allá abajo, los ricos de arriba también, estos que están haciendo todo este bochinche (por no decir otra palabra). Y como no entiendo esto, a pesar de todo lo que he leído, no entiendo esto de que sube, de que baja. Tendríamos que sufrir todos por igual en todo caso. Los señores que tienen aviones privados, los que tienen casas en Punta del Este, ¿pagaron los impuestos? ¿Pagaron el valor real de las escrituras?

“Yo no vine acá a hacer demagogia, pero hace seis años que yo no compro un dólar, porque todos van a la Fundación. Y hoy me pongo de inmodesto y le digo a la gente, que yo hace seis años que no sé de tasas, a mí no me hablen de valores, porque yo vivo desesperado por esa Fundación, ¡para que se termine!
Yo dejé 40 o 50 millones de Estados Unidos, entonces tengo derecho de hablar hoy acá. Hace años que vivo desgastado, este saco que tengo puesto está comprado en una liquidación por 35 dólares, y los zapatos que tengo puestos tienen media zuela, PARA QUE LA GENTE ENTIENDA QUE HAY QUE VIVIR ASÍ, Y NO GASTAR. ENTREMOS A COMER POLENTA Y ENTENDER, VIVIR EN SUFRIMIENTO, PERO NO SOLO EL DE LOS DE ABAJO, SINO EL DE LA SOCIEDAD TOTAL. Y EN ESTA CRISIS MORAL, DONDE ESTÁ TODO PODRIDO POR LA CORRUPCIÓN, ES MUY FÁCIL ECHARLE LA CULPA AL PRESIDENTE DE TURNO, PERO LA ÚNICA SOLUCIÓN ES LA UNIDAD NACIONAL.”

“UN DOMINGO A LA MAÑANA ME LEVANTÉ  Y ESCRIBÍ ESTAS MÁXIMAS PARA EL INSTITUTO, Y LES ASEGURO QUE SERVIRÁ TAMBIÉN PARA EL PAÍS:

1  HONESTIDAD

2  TRABAJAR CON PASIÓN, ESFUERZO Y SACRIFICIO SIN LÍMITE.

3  EVITAR SER INFLUENCIADO POR CONCEPTOS DOGMÁTICOS O PREJUICIOS PROPIOS O AJENOS.

4  LAS PROPIAS CONTRIBUCIONES TENDRÁN VALOR SI SÓLO SON EL PRODUCTO DE SU LIBRE ALBEDRÍO

5  NO APARTARSE NUNCA DE LA ÉTICA Y COMPRENDER QUE LA MISMA ESTÁ CONDICIONADA POR LA MORAL

6  COMPRENDER CON HUMILDAD LA IMPORTANCIA DE TRABAJAR EN EQUIPO

7  SACRIFICAR LO INDIVIDUAL EN BENEFICIO DE LO COLECTIVO

8  SACRIFICAR TODO EN ARAS DE LA VERDAD

9  DECIR SIEMPRE EN VOZ ALTA LO QUE SE PIENSA POR DENTRO

10 SOLAMENTE LLEGARÁ A GOZAR DE LO REALIZADO CUANDO SU ALMA SIENTA, EN LOS SILENCIOS NECESARIOS PARA LA REFLEXIÓN, QUE EL ÚNICO PREMIO VERDADERO ES EL QUE PROVIENE DEL PLACER ESPIRITUAL, LIMPIO Y SERENO DEL DEBER CUMPLIDO.

BASTA DE TANTO MATERIALISMO. ESTO QUE ESCRIBÍ PARA LA FUNDACIÓN CREO QUE ES ALTAMENTE APLICABLE AL PAÍS.”






La crisis

Para el año 2000, el país estaba sumido en una fuerte crisis económica. La  Fundación estaba gravemente endeudada. Favaloro pidió ayuda en repetidas ocasiones al gobierno, sin recibir una respuesta oficial.

Las obras sociales no pagaban, algunas lo hacían con bastante atraso, sobre todo el PAMI, y las prácticas se seguían ejerciendo a todos por igual. Las propuestas recibidas eran negocios y movidas ilegales, con las cuales René no estaba dispuesto a negociar.

 

La Despedida

En 1994, Favaloro enfermó gravemente de Hepatitis B. Y en esos momentos decía que pensaba en los atardeceres que ya no podría ver, en los jacarandás ni las calandrias.
“Cuando uno está cercano a la muerte, es imposible poner toda la riqueza dentro del cajón. Nos llevaremos sólo las pequeñas cosas.”

 

Carta a Juan José Escribano (Secretario del Diario La Nación)

“Estoy pasando uno de los momentos más difíciles de mi vida. La Fundación tiene graves problemas económicos y financieros. Se nos adeuda 18 millones de dólares y se hace cada vez más difícil sostener nuestro trabajo diario. La mayoría de las veces, un empleado de muy baja categoría de una obra social ni contesta mis llamadas.
En este último tiempo me he transformado en mendigo. Mi tarea es llamar, llamar y golpear puertas para recaudar algún dinero que nos permita seguir trabajando…”

 

Carta al Presidente Fernando de la Rúa

“Estimado Fernando: Te escribo porque mi Fundación está al borde de la quiebra. Tenemos emergencias ineludibles que deben mejorarse en los próximos días. Necesitamos alrededor de 6 millones de pesos. No tengo conexiones con el empresariado argentino, por eso, uno de los pedidos que te hice en nuestra última charla fue que utilizaras tu influencia para conseguir la ayuda que tanto necesitamos… Te escribo desde la desesperación. Nunca en mi vida estuve tan deprimido.”

 

Carta a su familia

“Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata. No puedo cambiar. No ha sido una decisión fácil pero sí meditada. No se hable de debilidad o cobardía.

El cirujano vive con la muerte. Es su compañera inseparable. Con ella me voy de la mano. Estoy tranquilo.
Alguna vez en Estados Unidos se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo que es cierto. Espero que me recuerden así.

No aflojen tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta mi misma edad, que no es poco.”

 

Las cenizas de René Favaloro fueron esparcidas en algún lugar de Jacinto Arauz, sin velatorio ni ceremonias.

 

Se hace terriblemente difícil terminar este artículo, que no tiene finalidad alguna más que dar a conocer a este hombre que llamo un verdadero prócer, fiel testigo de los designios de su patria, eterno luchador contra la mentira, la inmoralidad y la el egoísmo. Ejemplo de palabra, alma y espíritu.

A Favaloro se lo comió la corrupción. La misma que sigue y corroe día a día esta sociedad latente de corazones sanos, que poco a poco se van pudriendo.

Ojalá que a quien le llegue este conocimiento, no lo deje pasar, y levante tal como la bandera argentina, el legado de Favaloro, para todos los aspectos de la vida. Como dice Galeano: mucha gente chiquita, en lugares chiquitos, haciendo cosas chiquitas, puede cambiar el mundo.


martes, 24 de junio de 2025

ISRAEL VS IRÁN

 






Puntos para entender por qué estalló ahora esta tensión, y por qué deberías prestarle atención:

El 12 de junio, Israel lanzó un ataque contra Irán.
El 13 de junio, Irán respondió atacando objetivos israelíes.
Sí, esto es grave. Pero también tiene una historia larga, compleja y profundamente política.

Pero antes de que sigas leyendo: intentá leerlo sin prenociones ni prejuicios. Incluso si estás en contra de alguno de estos países, no significa que estés defendiendo al otro.

Por qué ahora?

Parece que Irán estaba a semanas de enriquecer uranio a nivel militar. Israel eligió atacar antes de ver una bomba en manos iraníes.

Traducción estratégica: Israel prefiere pagar el costo militar y político de un ataque ahora... que vivir bajo la sombra de una bomba nuclear iraní mañana.

Y por qué Irán respondió?

Y cómo iba a no hacerlo, señores? Es cuestión de orgullo. En el juego geopolítico, responder es reafirmar soberanía, demostrar que hay 🥚🥚 y evitar que otros (EE.UU, Arabia Saudita) puedan bardear creyendo que no hay consecuencias.

Pero.. la raíz del conflicto, es sólo nuclear? Pues claro que no:

Israel e Irán compiten por hegemonía regional. Irán quiere ser el centro del poder chiíta y antioccidental del mundo islámico. Israel quiere mantener su superioridad tecnológica y militar.

Ambos ven al otro como una piedra en el zapato, respecto a la visión del ordel de Medio Oriente.

Y si vemos más atrás..:


-Antes de 1979, Israel e Irán eran aliados estratégicos.

-Tras la Revolución Islámica, Irán rompió relaciones y comenzó a financiar movimientos armados antiisraelíes como, ni más ni menos, Hezbolá y Hamás.

-Desde entonces, Israel ha trabajado para frenar cualquier avance militar o nuclear iraní.

Es decir, este conflicto no es de ahora, tiene unos 45 años. No es nuevo, sólo se hizo más visible.


El miedo nuclear: real o exagerado?

Israel es la única potencia nuclear no declarada de la región. Tiene armas. Muchas. Pero no lo dice abiertamente. Irán, por su parte, insiste en que su programa es pacífico. Pero informes del OIEA muestran niveles de uranio enriquecido al 83,7%.

•El umbral para armas nucleares es 90%•


Las otras claves que explican este momento:

- Internamente, Netanyahu enfrenta crisis políticas. Un enemigo externo, unifica. Irán vive protestas sociales y tensiones internas. Reaccionar fortalece al régimen.
- Estados Unidos enfrenta tensiones internas también, inconformidades entre cercanos a Trump y su fallido intento de "paz" entre Gaza y Ucrania.
- El petróleo sube y las rutas de comercio están en riesgo.
- China y Rusia observan sin mover fichas, pero atentos.
Esta guerra no es sólo entre dos países. ES UN TABLERO DE PODER GLOBAL.

 



Y ahora qué puede pasar?

Opción 1: Escalada regional. Hezbolá, Siria, Yemen y el Golfo entran en juego.

Opción 2: Negociación indirecta vía terceros (Qatar, Turquía, Francia).

Opción 3: Guerra larga y asimétrica. Más ataques, menos declaraciones.


La tensión nuclear ha cruzado un umbral simbólico muy peligroso.

 

Por qué esta noticia SI te importa?

Porque afecta precios, mercados, rutas, recursos.
Porque habla del uso de poder.
Porque revela cómo el miedo puede justificar ataques.
Y porque en un mundo cada vez más interconectado, lo que pasa en Teherán o Tel Aviv puede repercutir tranquilamente en tu bolsillo o en tu voto.

LA GEOPOLÍTICA ES UN LENGUAJE DE PODER, NO DE MORAL. No se trata de buenos o malos, sino de intereses, percepciones y decisiones estratégicas.




martes, 25 de marzo de 2025

QUÉ ME VAN A HABLAR DE AMOR...!


                    


Hay algo que está claro: doscientos años de historia no nos han alcanzado hasta hoy para definirnos. Salvo que elijamos como definición la que dice que somos esencialmente contradictorios, nos sentimos de todas las maneras posibles. Somos honestos y deshonestos, alegres y tristes, solidarios y egoístas, trabajadores y chantas. En definitiva, argentinos hasta la médula.

Los argentinos nos referenciamos ante el mundo como seres pasionales, auténticos eufóricos nacionalistas. Pero de dónde viene todo ese ensalzamiento que llevamos como estandarte?


Sin duda estamos hechos de sangre tana. Los tanos son bastante así; calentones, expresivos, extrovertidos y territoriales. Esto se combina con un poco de sangre gallega. Los gallegos son hospitalarios, laburantes y bastante desconfiados. 

Y si a eso le sumamos el resultado de todo lo que tuvieron que pasar nuestros gauchos, los viejos, abuelos, bisabuelos, para defender estas tierras, el resultado es inevitable: somos protectores, más defensores de lo nuestro que de ninguna otra cosa. Somos enérgicos, cariñosos, laburantes, sanguíneos, pasionales y resilientes. Sobre todo resilientes. Porque si hay algo que sabemos hacer los argentinos es resurgir de entre las cenizas... 

Somos desconocidos entre nosotros y al mismo tiempo capaces de abrazarnos con el de al lado simplemente uniéndonos en un grito de gol. 

No nos hablen de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura. Los argentinos somos hiperbólicos y desmesurados, vamos de un extremo a otro. Cuando discutimos no decimos: "no estoy de acuerdo", sino: "vos estás totalmente equivocado". 
 
Amamos tanto la contradicción que le decimos "bárbara" a una mujer linda; un erudito es un "bestia", cuando manifestamos cercanía decimos "boludo" cada dos palabras. Y si el afecto y confianza es mucho más grande, "sos un hijo de puta", entre sonrisas. Cuando alguien nos pide un favor no decimos simplemente "Si", sino "cómo no!!".. Somos el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO. Cuando alguien noss agradece, decimos: "NO, de nada" o "NO, por favor"... 
 
Los argentinos tenemos dos problemas para cada solución. Pero intuimos las soluciones a todo problema. Cualquier argentino dirá que sabe cómo se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América latina, disminuir el hambre de Africa y enseñar economía en USA. 
 
Y es así.. nos gusta ser así. Los de afuera nos tildan de egocéntricos, pero a ellos les pregunto..: ustedes, se enorgullecen tanto de su país como nosotros? Cómo no vamos a sacar pecho si estamos cubiertos de gloria? 
 
Tenemos la valentía y el honor de San Martín y Belgrano, la pasión del Diego (que no hace falta ni apellidar, porque todos en el mundo sabemos quién es), la dedicación de Favaloro y Fangio. Nos representa Gardel, Piazzolla, Yupanqui y Charly García. La Negra Sosa, Ernesto Sábato y Cortázar. Somos hijos y nietos de madres y abuelas que se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria. Somos también padres de los pibes que fueron a Malvinas, ante el indulto y la obediencia de una ley. 
 
Mirá si no tendremos identidad... Mirá si no vamos a transpirar la camiseta en un Mundial de la misma forma que lo hacemos en la canchita del barrio... Mirá si no vamos a salir a las calles a festejar, así como también a reclamar, a defender nuestros derechos y a cambiar el rumbo de un país. No le tenemos miedo a nada. Ya nos castigaron, ya nos encerraron y nos torturaron, ya nos callaron. Ahora es tiempo de hablar, o mejor dicho, de no quedarse callado.
 
Yo no sé si está bien o mal.. pero somos esto, viejo. Cantamos, gritamos, nos abrazamos, lloramos de alegría y de tristeza, nos volvemos locos ante la injusticia, alentamos a morir, bancamos de inicio a fin, sin importar si se gana o se pierde. Somos el mate y el asado, somos el fútbol y la defensa. Somos la garra y la franqueza. Somos la cara de la pobreza y también de la riqueza. 

 

Como decía el gran Julio Sosa: "¡No, no me expliquen el amor! Que aunque tenga que aprender ¡Nadie sabe más que yo!"


 

 

Siempre del lado Osvaldo Bayer de la vida

“Me he propuesto no tener piedad con los despiadados. Mi falta de piedad con los asesinos, con los verdugos que actúan desde el poder, se reduce a descubrirlos, dejarlos desnudos ante la historia y la sociedad y reivindicar de alguna manera a los de abajo, a los que en todas las épocas salieron a la calle a dar sus gritos de protesta y fueron masacrados, tratados como delincuentes, torturados, robados, tirados en alguna fosa común.
La verdadera y única división entre los argentinos está entre los que aceptan y los que no aceptan negociar los crímenes de la represión y la corrupción.”


El periodista debe manejarse por la ética, cuidar la verdad y estar siempre del lado de los que sufren.

Podrán derribar monumentos. Pero no podrán con su memoria, su legado ni con su lucha (que es la nuestra). 






lunes, 24 de marzo de 2025

MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA. Que no se quede mi pueblo dormido...

Éste es el lema que nos convoca cada 24 de marzo y hoy, a cuarenta y nueve años de la recuperación de la Democracia, volveremos a expresarnos y seguir pidiendo que no se olvide, y sobre todo que se deje de ensuciar la historia.




¿Por qué MEMORIA?

Algunos afirman que los pueblos que no recuerdan su pasado están condenados a repetirlo, por lo que se cree que la memoria sería una suerte de salvaguarda o una necesidad para no caer en un círculo vicioso. Sin embargo, prefiero pensar que la memoria es un compromiso ético-político, aunque internarnos en sus sendas nos conmocione hasta el punto de querer olvidar.

Los pueblos debemos recordar nuestras tragedias del pasado, porque son esas heridas las que nos hacen ser lo que somos en el presente, nos dotan de identidad. Y el nuestro sí que es un pueblo lleno de cicatrices. Desde el genocidio y expoliación económica que significó la conquista, pasando por las guerras independentistas; luego, los fuertes enfrentamientos interinos, el cuasi exterminio de los pueblos originarios, las luchas obreras y de las mujeres y sus mártires; los golpes cívico-militares que conllevaron represión  y terrorismo de Estado; la Guerra de Malvinas, el corralito, y podemos seguir...

Y no basta con tan sólo recordar, porque el recuerdo es individual, pero, en cambio, la memoria es colectiva, de ahí que son los pueblos los que deben realizar ese ejercicio y éste sólo es posible cuando las generaciones poseedoras del pasado lo vamos transmitiendo a las nuevas. Por ello, justamente, es tan importante el rol que tiene la Educación Pública en este ejercicio de la memoria. La escuela ha sido la institución que el Estado moderno construyó no sólo para impartir conocimientos, sino también para transmitir aquellos valores éticos que nos constituyen como sociedad.

Por ello no claudicaremos ni tampoco renunciaremos jamás a ese compromiso.


¿Por qué VERDAD?

Lito Nebbia afirmaba que “si la historia la escriben los que ganan eso quiere decir que hay otra historia, la verdadera historia”.

Y esto nos introduce a un tema fundamental ¿qué es la verdad?, ¿quién tiene la verdad? La  historia y el pasado necesitan ser contados, relatados, pero los diferentes relatos responden a, también diferentes, intereses. Por eso, como bien sostiene Nebbia, no hay una sola historia. Y eso nos obliga a realizar un ejercicio crítico de la memoria, para poder reconocer qué intereses defendemos cuando nos apropiamos de un relato, lo tomamos como verdadero y lo reproducimos.

Y aquí también se trata de una opción ético-política: ¿hacemos nuestros aquellos intereses que defienden privilegios? ¿Hacemos nuestros aquellos intereses que defienden a élites económicas que sostienen un mundo con miles de millones de personas hambreadas, con guerras por recursos energéticos y con un futuro ambiental temerario? ¿Seguimos sosteniendo en nuestras escuelas el relato de la tradición histórica mitrista o, lo que es peor, las vaciamos de contenido histórico? O, en cambio, ¿optamos por la verdad que nos cuentan las víctimas? ¿optamos por la verdad que aún siguen buscando cientos de niñas y niños apropiados? ¿optamos por la verdad que, en un grito mudo, nos cuentan, y a la vez reclaman, cuerpos enterrados en fosas comunes?

Pero esta disyuntiva no sólo refiere al pasado, sino también al presente, un presente en el que “la verdad” es una mercancía que ofrecen en el mercado grandes empresas de medios de comunicación y redes sociales, dejándonos atrapados en una marea de noticias falsas.

Pero tengamos bien claro algo, esos otros relatos defienden los intereses económicos de grupos concentrados, nacionales y transnacionales, y siempre son contrarios a los del pueblo. En nuestra patria, fueron necesarios siempre estos golpes de Estado violentos, ilegales y asesinos para doblegar a las mayorías populares y así poder apropiarse de nuestras riquezas, las naturales y las producidas por el pueblo trabajador. En el presente, han modernizado sus tácticas y ya no recurren a la represión, al secuestro o la desaparición para imponer sus políticas, sino que son mucho más sutiles, pero no por ello menos peligrosas; hoy nos endeudan para esclavizarnos económicamente y nos bombardean con “sus verdades”, “sus relatos”, generando una aculturación, una apolitización tan grande, que termina conduciéndonos hacia el fracaso, cual flautista de Hammelin.

¿Por qué JUSTICIA?

La Justicia es la única reparación posible, porque, en principio, es la búsqueda de la verdad y, por lo tanto, es construcción de memoria. También es la garantía del bien común. Pero, fundamentalmente, es dar a cada uno lo que merece, es castigo a los culpables.

Lamentablemente, al igual que los relatos históricos y actuales, la justicia (y en este caso me refiero al Poder Judicial, no a la Justicia como concepto) también se encuentra atravesada por intereses que, en la mayor de las veces, son contrarios a los intereses populares (sólo basta recorrer las cárceles del mundo y comprobar la clase social  a la que pertenecen los reclusos).

Y así como nuestro país, en algún momento, fue un ejemplo mundial por haber realizado el Juicio a las Juntas Militares, también fue noticia cuando, en mayo del  2017, la Corte Suprema  falló a favor de aplicar el beneficio del 2 por 1 a represores y miembros de la última dictadura cívico-militar.

Y entonces ahí apareció el pueblo que, retomando y continuando con una larga tradición de participación popular y apropiación del espacio público, y manifestándose de manera masiva, impidió que semejante tropelía se cometa y que triunfe el olvido y la impunidad.

La Justicia, como valor ético, también es un ejercicio colectivo. La lucha y el reclamo populares son la única garantía para que el Poder Judicial cumpla su mandato constitucional.



Por eso es necesario seguir estando en las calles, seguir reclamando, seguir luchando, seguir exigiendo MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA.


Nunca más, alegato del fiscal Julio César Strassera:




Señores jueces: los padres de nuestra Patria, en la época en que realmente estaba en juego nuestro destino como Nación, nunca aceptaron utilizar métodos ilegales o clandestinos. Los primeros gobiernos patrios dictaron normas que resaltaban el valor y la dignidad del individuo. Por cierto que en aquellas tumultuosas épocas hubo que adoptar medidas extremas; repárese que la Junta de Gobierno de aquellas épocas tuvo que resolver, como uno de sus primeros actos, el fusilamiento de los máximos héroes de la resistencia a las invasiones inglesas, Santiago de Liniers y Martín de Álzaga.

 

La Junta, que sólo se estaba consolidando, tuvo que tomar así una decisión que podía acarrearle una gran oposición. Sin embargo, a nadie se le ocurrió simular que Liniers se fugaba o que había sido matado por un grupo de forajidos. La Junta asumió la responsabilidad y los hizo fusilar; los acusados no sólo facilitaron la desaparición o muerte clandestina de personas, como Hidalgo Solá o Elena Holmberg, que podían causarles una oposición interna, sino que, en lugar de condenar y fusilar como sus propias leyes lo establecían, a los jerarcas guerrilleros responsables de secuestros y muertes, los mataron clandestinamente, junto con otras miles de víctimas, cuando no los dejaron en libertad, con oscuros propósitos. (…)

En la proclama del 8 de setiembre de 1820 en el Perú, San Martín expresó: «Soldados del Ejército Libertador, no venís a hacer conquista, sino a libertar a los pueblos que han gemido. La ferocidad y la violencia son crímenes que no conocen los soldados de la libertad, y si contra todas mis esperanzas, algunos de los nuestros olvidasen esos deberes, declaro que serán inexorablemente castigados; todo el que robe o tome con violencia, será pasado por las armas… (…); todo exceso que ataque a la moral pública o a las costumbres del país, será castigado hasta con la vida. Soldados, toda la América contempla… (…) Desgraciado el que quebrante sus deberes y sirva de escándalo a sus compañeros de armas. Yo lo castigaré de un modo terrible».

(…) No sólo los ejemplos patrios nos enseñan que el Estado no puede adoptar métodos ilegales para resolver los problemas que se presentan en una sociedad. Ni las convenciones internacionales, ni la Constitución Nacional, ni la Iglesia, ni los autores internacionales lo aceptan. Por eso Massera tenía razón cuando le dijo a Timmerman que si el Papa se enteraba no les iba a permitir continuar haciendo lo que hacían. Juan Pablo II, el 6 de octubre de 1979, afirmó en la O.E.A.: “Si bien a veces pueden aplicarse medidas especiales para garantizar la seguridad de las personas, ellas nunca, jamás justifican un ataque a la dignidad inviolable de la persona humana y a los derechos que protegen su dignidad. Si cierta ideología y ciertas formas de interpretar la legítima preocupación por la seguridad nacional dieran como resultado el subyugar el Estado, al hombre y sus derechos y dignidad, ellas cesarían en la misma medida de ser humanas, serían imposible compaginarlas con un contenido cristiano”.

Castigo
Señores jueces, este proceso ha significado, para quienes hemos tenido el doloroso privilegio de conocerlo íntimamente, una suerte de descenso a zonas tenebrosas del alma humana, donde la miseria, la abyección y el horror registran profundidades difíciles de imaginar antes y de comprender después. Dante Alighieri, en La Divina Comedia, reservaba el séptimo círculo del infierno para los violentos, para todos aquellos que hicieran un daño a los demás mediante la fuerza. Y dentro de ese mismo recinto, sumergía en un río de sangre hirviente y nauseabunda a cierto género de condenados…

Yo no vengo ahora a propiciar tan tremenda condena para los procesados, si bien no puedo descartar que otro tribunal, de aún más elevada jerarquía que el presente, se haga oportunamente cargo de ello. Me limitaré pues a fundamentar brevemente la humana conveniencia y necesidad del castigo.

Por todo ello, señor presidente, este juicio y esta condena son importantes y necesarios para la Nación Argentina, que ha sido ofendida por crímenes atroces. Su propia atrocidad torna monstruosa la mera hipótesis de la impunidad. Salvo que la conciencia moral de los argentinos haya descendido a niveles tribales, nadie puede admitir que el secuestro, la tortura o el asesinato constituyan hechos políticos o contingencias del combate. Ahora que el pueblo argentino ha recuperado el gobierno y control de sus instituciones, yo asumo la responsabilidad de declarar en su nombre que el sadismo no es una ideología política ni una estrategia bélica, sino una perversión moral; a partir de este juicio y esta condena, el pueblo argentino recuperará su autoestima, su fe en los valores en base a los cuales se constituye la nación y su imagen internacional severamente dañada por los crímenes de la represión ilegal. Por todo ello, también este juicio y esta condena son importantes y necesarios para las fuerzas armadas de la Nación. Este proceso no ha sido celebrado contra ellas sino contra los responsables de su conducción en el período 1976/82. No son las Fuerzas Armadas las que están en el banquillo de los acusados, sino personas concretas y determinadas a las que se les endilgan  delitos concretos y determinados. No es el honor militar lo que aquí está en juego, sino, precisamente, la comisión de actos reñidos con el honor militar. Y, finalmente, no habrá de servir esta condena para infamar a las Fuerzas Armadas, sino para señalar y excluir a quienes la infamaron con su conducta. (…)

Las penas
Por todo ello, finalmente, este juicio, esta condena, son importantes y necesarios para las víctimas que reclaman y los sobrevivientes que merecen esta reparación (…)

Los argentinos hemos tratado de obtener la paz, fundándola en el olvido y fracasamos; ya hemos hablado de pasadas y frustradas amnistías. Hemos tratado de buscar la paz por vía de la violencia y del exterminio del adversario y fracasamos; me remito al período que acabamos de describir. A partir de este juicio y de la condena que propugno nos cabe la responsabilidad de fundar una paz basada no en el olvido, sino en la memoria, no en la violencia, sino en la justicia. Esta es nuestra oportunidad y quizá sea la última. Por estas consideraciones acuso a los aquí procesados por los delitos que han sido objeto de calificación y solicito que al fallar en definitiva se los condene a las siguientes penas:

Jorge Rafael Videla, reclusión perpetua, con la accesoria del art. 52 del Código Penal;
Emilio Eduardo Massera, reclusión perpetua, más la accesoria  del art. 52 del Código Penal;
Orlando Ramón Agosti, reclusión perpetua;
Roberto Eduardo Viola: reclusión perpetua;
Armando Lambruschini: reclusión perpetua;
Leopoldo Fortunato Galtieri: 15 años de prisión;
Omar Rubén Graffigna: 15 años de prisión;
Jorge Isaac Anaya: 12 años de prisión;
Basilio Lami Dozo: 10 años de prisión.

Para todos con accesorios legales y costas. Señores jueces: quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores jueces: ‘Nunca más’.”

sábado, 22 de marzo de 2025

Los planes de Juan Domingo



Uno de los principales objetivos de Perón era lograr la independencia económica de Argentina, algo para lo que tomó diferentes medidas. El Primer Plan Quinquenal planteaba la necesidad de unificar las medidas que afectaban la exportación e importación. Es decir, pasar del viejo modelo agroexportador a una economía de base industrial. Para eso, es necesario expandir el mercado interno incorporando en el consumo a los sectores populares.

La iniciativa había nacido de José Figueroa, secretario Legal y Técnico de la Presidencia, presentada un 30 de septiembre de ese año y los campos estaban bien marcados y divididos en tres: gobernar el Estado, la Defensa Nacional y la Economía; generó acciones para potenciar sectores como la industria, interna y externa, comercio, obra pública y nuevas fábricas para abastecer a las fuerzas armadas junto a la nacionalización de áreas del transporte y las petrolíferas.

Se produjo la transformación del área productiva, industrias y desarrollo de maquinaria liviana, sectores del agro y de la ganadería, junto a la construcción de edificios para la función estatal y de enseñanza media y superior.

La creación del Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio fue una inteligente fuente de financiamiento para llevar adelante las nuevas iniciativas y así se pasó a otra gran promesa de Perón: nacionalización de servicios públicos. La Empresa Nacional de Energía, Yacimientos Carboníferos Fiscales, Gas del Estado, se sumaron a los ferrocarriles, la telefonía, los seguros y los silos.


El aumento de mano de obra, producto de la inmigración interna, también permitió un crecimiento de mano de obra disponible que junto a la creación de las escuelas técnicas con egresados en artes y oficios, alimentaron el caudal de puestos de trabajo que las nuevas industrias ya requerían, desde el modelo de sustitución de importación durante la Segunda Guerra, y ese volumen de nuevos obreros y obreras llevaron el lema de justicia social a sus pares que lo replicaron y multiplicaron.

La construcción de vivienda social, hospitales y centros de albergue para niños y mayores en situación de riesgo también fueron parte de este Plan que sumó la creación de la Fundación Eva Perón a sus obras públicas con su imponente edificio que fuera, posteriormente, donado para ser la sede de la actual CGT.

La legislación laboral también permitió el acceso a nuevos bienes de consumo que desarrolló nuevas industrias como las del confort y la automotriz, beneficiada por las obras públicas en caminos y obras de infraestructura como puentes, entre otras.

La aspiración del Movimiento Justicialista fue desde sus albores la soberanía política, la independencia económica y la justicia social, y el Primer Plan Quinquenal las integra desde el primero y hasta su última línea. El crecimiento económico de esos primeros llevaron al Perón a ser reelecto en 1955 y a diseñar un Segundo Plan Quinquenal:




El plan se estructura en las siguientes secciones:

1. Acción social: organización del pueblo, trabajo, previsión, educación, cultura, investigaciones científicas y técnicas, salud pública, vivienda y turismo.

Acción económica: acción agraria, acción forestal, minería, combustibles, hidráulica, energía eléctrica, régimen de empresas e industria.

Comercio y finanzas: comercio exterior, comercio interno, política crediticia, política monetaria y política impositiva.

Servicios y trabajos públicos: transportes, vialidad, puertos, comunicaciones, obras y servicios públicos.

Planes militares y planes complementarios: racionalización administrativa, legislación general, inversiones del estado y planes militares.

1. Acción social: Organización del pueblo

El objetivo fundamental era la conformación de la unidad del pueblo argentino sobre las bases y principios de la constitución. A su vez establece una serie de objetivos generales:

- Libertad de organización: las organizaciones sociales, políticas y económicas serán respetadas por el estado. El estado auspiciará el desarrollo de organizaciones sindicales, económicas, políticas y sociales.

- Conducción del país: el gobierno es responsable de la conducción social, económica y política del país.

- Capital humano: las políticas habrán de tener como objetivo general lograr un alto nivel de vida material y espiritual para el capital humano que compone la comunidad.

- Familia: será objeto de preferente atención por el estado que habrá de protegerla.

- Función social de la mujer: el estado dará especial atención a la mujer a fin de posibilitar el desarrollo de sus aptitudes vocacionales y favorecer la participación activa de la mujer en la vida social, económica y política de la nación. 

- Dinámica de la población: el crecimiento migratorio será favorecido y encauzado hacia las zonas y actividad que más convengan al país. El estado promoverá el desarrollo de las regiones infrapobladas, en especial de la Patagonia.

- Protección del aborigen: la población indígena será protegida por el estado.


2. Acción económica:

Los objetivos de este capítulo del plan son:​

- Uso y propiedad de la tierra: la tierra tiene una función social y el estado promoverá el acceso a su propiedad a quienes la trabajan.

- Mecanización agrícola: el estado incrementará la mecanización. La industria nacional debe proveer todo los equipos que el agro necesite.

- Investigaciones agropecuarias: con el fin de solucionar problemas regionales de la producción agropecuaria.

- Comercio exterior: quedó a cargo del Estado las tareas de venta de los saldos exportables de la producción nacional y de compra de los combustibles, materias primas y bienes de capital que requiriera el desarrollo agropecuario, industrial y minero del país. El Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (I.A.P.I.) compraba las cosechas a un precio mayor que el internacional y subsidiaba al campo además de comprarle sus productos para exportarlos.

 

3. Empresas e industria 


Los objetivos eran: 

- Fomento industrial: el estado dispondrá recursos para el desarrollo de la industria y estimulara la inversión privada.

- Zonificación y descentralización: teniendo en cuenta el interés de la nación, el fomento de economías nacionales y la defensa nacional

- Racionalización: para lograr una producción de alta calidad y bajo costo

- Industrias del estado: el estado implementará industrias cuando sun incumbencia exceda las posibilidades de la industria privada o carezcan de interés, o en caso de tratarse de industrias esenciales para la nación.

Las ramas industriales privilegiadas en esta segunda etapa del proceso de sustitución de importaciones, del segundo plan quinquenal fueron la automotriz, la petrolera y petroquímica, la química, la metalúrgica y la de maquinarias eléctricas y no eléctricas, orientadas a ser industrias de base para el país. Las inversiones se orientaron hacia el aprovechamiento de las posibilidades que ofrecía un mercado interno protegido.El sector agropecuario se modernizó: a partir del desarrollo de la industria siderúrgica y petroquímica, se impulsó la tecnificación y la provisión de fertilizantes, plaguicidas y maquinarias, de forma que se hizo incrementar la producción y productividad agropecuaria.​

4. Comercio y finanzas

- Comercio exterior: Como vimos recién, el plan estipulaba que el comercio exterior fuera conducido por el estado y ejecutado por organizaciones económicas y sociales y por empresas privadas. Se buscaba propiciar el ingreso de divisas mediante el aumento de las exportaciones. 
El Estado debía encarar las tratativas con las naciones latinoamericanas teniendo en cuenta la necesidad de complementación entre las economías nacionales y de defensa conjunta de sus intereses. Asimismo, en el conjunto de relaciones comerciales con países de la misma región y de otras y ante los organismos económicos internacionales, el Estado debía defender los siguientes principios: las relaciones económicas internacionales sólo podían realizarse plenamente entre naciones libres; el comercio internacional debía contribuir a la independencia económica dentro del marco de la cooperación. El desarrollo de los países económicamente menos evolucionados debía lograrse mediante la industrialización progresiva, en términos de intercambio equitativos y condiciones de menor vulnerabilidad externa; el comercio internacional debía realizarse mediante la aceptación generalizada de la paridad entre precios de artículos manufacturas y materias primas; la adopción de una política anticíclica universal y permanente preservaría a las naciones menos desarrolladas de las tendencias depresivas que podían generarse en las economías desarrolladas; debían condenarse las medidas discriminatorias que amenazaran la estabilidad, el desarrollo y la independencia económica de los países; se debía propender a que los fines, estructura y decisiones de las organizaciones económicas internacionales se adecuaran a los principios y objetivos fundamentales que planteaba el plan.

 - Comercio interior: El estado buscaba garantizar la defensa de los intereses de los consumidores a la vez que garantizar márgenes adecuados de utilidad a los productores. Se propiciarían las cooperativas y se reprimirían los monopolios.

 - Política crediticia: El estado se propone distribuir el crédito según la necesidad y la distribución geográfica. Un eje importante eran los créditos hipotecarios, para que los inquilinos de las ciudades pudieran acceder a su propia vivienda y los arrendatarios rurales se convirtieran en propietarios.

- Política monetaria: La política monetaria debía apuntar a mantener el valor de la moneda, mantener la producción y el consumo y la moderación de movimientos cíclicos.

- Política impositiva: La distribución de la carga fiscal debe realizarse sobre los criterios de equidad y proporcionalidad. Los cambios impositivos deben tener relación con la renta nacional, a fin de no desalentar la actividad económica. Se buscaba una racionalización administrativa, consistente en simplificar y unificar tributos, disminuir costos administrativos y evitar la evasión fiscal.

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Para concluir..: En la Argentina persisten dos modelos económicos de acumulación y de distribución de la riqueza, uno, basado en el trabajo y la producción nacional de matriz diversificada que impulsa la industrialización. Ese modelo denostado como “populista” rigió desde 1945 a 1974, pese a gobiernos de distintos signos y fue el sostén de una economía en crecimiento con mejoras en la distribución del ingreso, a la vez, determinante del modo de relaciones comerciales internacionales.

En cambio, la propuesta neoliberal, con todas sus variantes, no tuvo (ni tendrá, si es fiel a sus principios) un proyecto nacional, ya que los precios de los factores de la producción los determina el mercado, eufemismo que esconde la decisión de los grandes operadores nacionales e internacionales en un país que produce bienes y servicios, que tiene serios atrasos tecnológicos y déficit estructurales, y que no puede competir sin el apoyo y direccionamiento del Estado. Es así en la gran mayoría de su producción -salvo aquellas que gocen de tener la tierra más fértil del mundo, donde más toneladas se producen por hectáreas de soja o de determinados minerales, más algunos enclaves industriales como puede ser la producción de trépanos para perforar pozos, algunos segmentos de la industria automotriz o del laminado de acero o de aluminio-, pero aún así con la necesidad de contar con energía subsidiada para su realización.

La lógica imperante en el modelo pro mercado es la búsqueda y apropiación inmediata de la ganancia a como dé lugar, sin plantearse la situación de mediano y largo plazo, como si el mercado pudiera configurar el presente y ese presente el futuro. Se construye una sociedad a partir de la tasa de ganancia, que es la que permite en ese modelo comparar las inversiones, esto es, se invierte en aquello que genera más ganancia, de esa manera se puede optar por producir “caramelos en lugar de acero” y también si otras economías generan mayor tasa de beneficio, emigrar hacia ellas.

En ese marco, son diametralmente distintas las funciones de un Estado en una economía que en otra.  En la primera es imprescindible el rol planificador, orientador y regulador del Estado. Desde el punto de vista económico, para esa visión de la economía, la principal función del Estado es regular, establecer las “reglas de juego”, qué es lícito y qué es ilícito, qué es “blanco” y qué es “negro”.  En el modelo neoliberal, el Estado debe evitar intervenir y de hacerlo, que sea sólo en forma circunstancial ante ciertos “defectos” del mercado (que no son otra cosa que el ámbito donde se juntan oferentes y demandantes de un mismo bien o servicio), donde no se toman en cuenta las relaciones de fuerza dispares que puede haber  entre sus operadores.

El modelo neoliberal hace que el Estado ausente desorganice a la sociedad, la apropiación de lo que se produce y de los recursos comunes de la sociedad, porque el Estado es, además de las instituciones, una relación entre las personas, es una manera de vincularnos cotidianamente en torno a cosas que nos involucran a todos: la vialidad, la educación, el intercambio de productos, la sanidad, el respeto, los procedimientos lógicos y los procedimientos morales.

Pero estamos hablando de economía y de un país latinoamericano como el nuestro, donde sabemos -o deberíamos saber- que para nosotros va a imperar la lógica de mercado, en la que los capitales internacionales buscan cuñas donde reproducir rápida y fuertemente su acervo, sin interesarle la consistencia y sustentabilidad de los mismos. Su política va a ser extractivista (petróleo, gas, minerales) y aprovechar la ventaja comparativa de las tierras fértiles, a la par que se utiliza el endeudamiento para que la economía Argentina se subordine a esas políticas.

Pero el mayor endeudamiento hará que más temprano que tarde que recomience nuevamente la compra de divisas, a lo que el BCRA tiene como única defensa otra vuelta de suba de la tasa de interés, con lo que la situación se torna insostenible, lo cual, sumado al descontento popular, augurará nuevas y más profundas crisis que se irán repitiendo sistemáticamente mientras cae la producción y se incrementa el desempleo.

“Porque, puesto que los hombres avanzan casi siempre por los caminos que otros han trazado y proceden en sus acciones imitando lo que otros han hecho, y puesto que es imposible mantener exactamente el mismo camino y alcanzar el mismo grado de virtud de aquellos a los que imitas, un hombre prudente debe tomar siempre los caminos que han seguido los grandes hombres e imitar a los que han sido más ilustres, para que, si sus capacidades no llegan a igualarlos, por lo menos se le parezcan un poco”- Maquiavelo, “El Príncipe”.